Lunes, 05 Diciembre 2011
La Quinta Ensaladera
En el día de ayer nuestro equipo nacional de tenis ganó su quinta Copa Davis, su quinta ensaladera.
Un logro de tal importancia que hasta el año 2000 no se había conseguido jamás y que desde entonces se ha producido hasta en 5 ocasiones, viéndolo como algo casi normal.
Todos recordamos aquella eliminatoria en el Palau Sant Jordi en la que un joven Juan Carlos Ferrero derrotaba a Lleyton Hewitt y nos daba el punto soñado para romper una barrera que se le había resistido a un país durante toda su historia.
Después fueron viniendo otras como la del 2004 en Sevilla con un imberbe Rafa Nadal derrotando a Andy Roddick en el partido inaugural. Esta Davis fue la de Carlos Moyá que dió el punto definitivo el tercer día.
La tercera, para mi gusto, es la que mayor dificultad conllevó, puesto que es la única ganada como visitantes y además sin nuestro número 1, Rafa Nadal. Aquella Davis sin duda fue la de dos jugadores en ocasiones infravalorados, Fernando Verdasco y Feliciano López, que siempre lo han dado todo por el combinado español.
La del año pasado fue la Copa más descafeinada ya que el rival, la República Checa, no plantó apenas oposición y se resolvió la eliminatoria por un claro 5-0. En esta ocasión el dobles nos dió el punto definitivo.
Y este año, con 2 de nuestros jugadores en el TOP-5, estaba claro que la ensaladera debía quedarse en casa. A pesar del año tan duro que ha pasado Rafa Nadal, con tantas derrotas importantes frente a Djokovic, sabíamos que el manacorí rendiría en el momento oportuno, sobre todo si la pista es de color rojizo, es decir, tierra batida. Era además la oportunidad, quien sabe si única, de que nuestro mejor tenista de toda la historia nos diera el punto definitivo. Sí, el se lo merecía, se merecía darnos la victoria con sus golpes delante de una afición única y que siempre nos ha llevado en volandas, fuera el deporte que fuese. Además, contó con la inestimable ayuda del otro gran exponente del tenis español actual, David Ferrer, en tantas ocasiones en la sombra por culpa del resplandor de nuestro número 1. Pero no hay que confundirse, David Ferrer es el actual número 5 del mundo, un tenista combativo y guerrero, con la suficiente calidad como para ganar a cualquier rival en cualquier pista, y al que únicamente le falta un gran título para poner el broche a su carrera.
¿Y ahora qué? Muchos empiezan a ser pesimistas y ni siquiera se paran a disfrutar todos los éxitos que estamos teniendo. Sólo habría que echar la vista atrás 20 años para ver el panorama que pintaba el tenis y el deporte español. Probablemente es difícil que se vuelva a repetir esta racha de jugadores de tan alto nivel (Ferrero, Moyá, Corretja, Nadal, Verdasco, Ferrer, Feliciano, Tommy, Almagro ...) pero por si acaso, que nos quiten lo bailao.
A partir de ahora a seguir trabajando en la base del tenis español para poder seguir teniendo éxitos en la competición por equipos por excelencia.
De todas formas, el año que viene tenemos otra cita importante, los JJOO, en la que Rafa defiende la medalla de oro y en la que seguro que tanto él como David, y quien sabe si Feli (es en hierba), tendrán sus opciones de seguir dando triunfos y prestigio a nuestro tenis.


